Cristina Otero
«el otro el mismo: otra para sí misma»
30 de noviembre de 2012
Sala de exposicions de la Fundació Caixa Carlet
‘El otro el mismo: otra para sí misma’, una exploración de la adolescencia. El Otro, del lenguaje para hablar de lo que se implica y no se dice, lo implícito. Los retratos como reafirmación de sí mismo y en ello la presencia del otro, de la complicidad y la colaboración del espectador para alcanzar cierto grado de semejanza y universalidad con el otro. Mientras la identidad puede ser vista a través de diferentes supuestos del yo, no se puede pasar por alto la representación del otro para comprender la identidad del retratado, el disfraz que descubre en vez de tapar. Todo y nada. Claramente se trata de una construcción. Una pose materializada para un Otro. Una visión de la adolescencia desde el propio sentimiento, desde su interior. Como una representación de papeles derivados de la imaginación y la fantasía.

Cristina Otero Cristina Otero crea imágenes de sí misma, usando algunos atuendos, accesorios y maquillajes “crea identidades de fantasías, personajes que no son lo que aparentan”, construye facsímiles de sí misma. En una impostura escenográfica, su obra recrea el misterio de la feminidad, de una adolescente con una mirada lúdica y personal, influida por un entorno híper-informado y en el que la información llega produciendo impactos intelectuales y fuertemente sensibles. “El mundo de los adolescentes de hoy¨ que a los quince años tienen más horas de televisión y de ordenador que cualquier adulto en toda su vida. Adolescentes que reciben educación visual de los medios y ven el mundo ‘patas para arriba’ con absoluta naturalidad, un mundo donde Cristina adquiere por medio de la fotografía y el autorretrato una figura camaleónica, siendo una mujer distinta a cada disparo, a cada segundo.

Autorretratos donde la composición perfectamente calculada y la iluminación adecuada soportan la imagen creada para la toma donde el personaje se desarrolla en plena acción. No se trata de la captación de un momento, no es la imagen real es un simulacro. El retrato preconcebido pone al descubierto la capacidad manipuladora de la imagen fotográfica actual, pone en evidencia el artificio. La fotografía, cuya empresa primaria ha sido la representación de lo real ha transmutado. La escena contemporánea, enmarcada en la crisis representacional del mundo, propone un retorno al potencial narrativo de la imagen. Cristina con su obra supone, al mismo tiempo, un “posponer” y un “ser diferente de”. Más aún, y a favor de ello, Cristina Otero está expuesta a la mirada, presente en sus retratos para convertirse en una incógnita. ¿Cuál es Cristina?. “El otro él mismo: otra para sí misma” ofrece una visión íntima de la vida contemporánea de una adolescente a través del objetivo de su cámara.


