


Presentació de la Presidenta, Rosa María Primo Galdón
La Fundació Caixa Carlet tiene el placer de presentarlos el segundo grande proyecto expositivo para el año 2005, In mente de Salvador Conca. La entidad que presido tiene como una de sus tareas más importantes la difusión de la cultura en todas las suyas vertientes y esta se materializa con la producción y realización de proyectos expositivos que dotan la población de Carlet y la comarca de la Ribera de una oferta cultural abierta, actual y en constante crecimiento. Muchas son las actividades culturales que organizamos y en las cuales colaboramos, como el Concurso de Música de Cámara “Fundació Caixa Carlet” o la Campaña de Animación a la Lectura, pero si algo nos ha distinguido desde los inicios de la Fundación ha sido la puesta en marcha de exposiciones inéditas en nuestro territorio.
Empezábamos el año con una muestra de la obra gráfica más representativa de Equipo Crónica y ahora le tocaba el turno a un artista de la localidad. Es por este motivo que hemos decidido exponer la obra de un pintor con una trayectoria notable y nacido en Carlet, Salvador Conca. Sus pinturas, de gran riqueza cromática, de arquitecturas imposibles y escenografías soñadas, son el reflejo de su continua investigación en el ámbito del arte.
Tendremos la oportunidad de saborear sus últimas producciones, al tiempo que realizar un recorrido por toda su evolución artística a través de algunas de sus obras tempranas. Nos encontramos ante un pintor con mayúsculas, un artista que no pasa desapercibido y que, además, por suerte, tenemos muy cerca. Hay que decir que es un honor para toda la Fundació Caixa Carlet que la obra pictórica de Salvador Conca pueda ser mostrada a nuestras instalaciones de la Casa de la Cultura.
Los invitamos a disfrutar de esta exposición que a buen seguro los sorprenderá gratamente. Como presidenta de la Fundació Caixa Carlet y en nombre también de toda la Junta de Patrones de esta institución quiero agradecerlos profundamente la atención y participación a que nos tienen acostumbrados. Los esperamos para contemplar In mente de Salvador Conca; como siempre, tienen las puertas abiertas de la Fundació Caixa Carlet.

AUTOBIOGRAFIA OCULTA (II)
S. Conca
In mente
Hay mentes que reconocen aquello que ven; hay lugares que, despacio, configuran una realidad cierta y repeina, sin que nadie se lo espere. Las manos, mientras, trabajan firmemente en aquello que los corresponde, obrando y obrando las partes que se integran en una compleja realidad.
Tenía una buena historia. Las ideas, como en un salto trepidante de aguas noveles en medio de las montañas, se me representaban una detrás la otra. Pero… Aquello fue apenas antes de quedarme dormido por completo, como un niño de pocos días que cree tener en la boca el pezón de donde mama. Ahora, todo se ha perdido. El día siguiente, de todos aquellos pensamientos ya no quedaba nada: he estado incapaz de recordar nada. Ni tan solo una frase. Y me pregunto, a pesar de todo, si esas ideas que ahora no recuerdo siguen formando parte de mí, siguen estando en algún lugar oculto de mi alma o persona.

La partida ya está empezada, y todos los elementos que la conformarán ya van actuante sobre mí, para conseguir el más *complexe de los escenarios posibles. No sé, pero, como acabaré de resolver la escenificación de todo. Solo espero que Dios me permita hacer una buena masa, para poder hacer un buen pan. El pan de los ángeles, quizás.
Hay lugares que siempre me han estado familiares, íntimos, y después, con el tiempo, he acabado para echar de menos. Son muchos lugares, de una geografía que cada día se hace más reducida para mí. Veo pasar más y más gente a mi alrededor y yo, cada día, me siente más solo. Dejan sus petges, sus improntas más o menos perceptibles y yo los contesto con palabras que no sé nunca muy bien de donde podrán salir. Me restan, al menos, las imágenes: son el que ofrezco, cada día, también.
Hay tantas formas de vivir como hombres y vidas y posibilidades de combinar los hombres y las vidas. Y, todavía, los lugares y los días y los años y los siglos. Y esto, multiplicándose casi hasta el infinito. También hay la posibilidad de vivir de paletillas: es la forma de vida más extraña. Pero, probablemente, no lo es para un devoto de la duda y de la contradicción.
Me doy cuenta, a medida que pasan los días, de la existencia del tiempo perdido. Con una simple observación, se nos presenta todo un universo sin opción a la experimentación. No hay ningún metal ni ninguna piedra más preciosa que aquella materia incorpóreaa de duración indeterminada. Podrá definirse así el tiempo? A veces parece que el tiempo se ha parado. Y no es así. El tiempo pasa y pasa y nunca se para; y pasa a velocidades que hacen caer en el *vertígen, si uno se da cuenta de ellas. Solo pido que el tiempo huracanado me deje el valor suficiente para poder concluir de forma afortunada el que ya ha sido empezado.
